Cómo manejar desacuerdos con Mamá





Todas en algún momento hemos tenido desacuerdos y discusiones con nuestras mamás. (Definitivamente, yo las he tenido). A veces nuestras mentes juveniles nos hacen sentir malentendidas por ellas, y nos llegamos a creer que siempre tenemos la razón. Pero aunque ellas son humanas y también se equivocan, debemos aprender a manejar estas situaciones con amor y respeto.


Como ya hemos hablado, debemos ver a nuestras madres como mujeres sabias. Ellas han pasado por las mismas situaciones que nosotras, y nos van a aconsejar de la mejor manera que pueden. Así que, ¿cómo manejamos un desacuerdo? Lo que debemos hacer es:

Controlar nuestras emociones: Una conversación no llegará a ninguna parte si hay gritos y faltas de respeto. ¡Reconozcamos con quién estamos hablando! No estamos discutiendo con cualquier persona; son las que nos dieron la vida, las que nos han dado todo, son nuestras madres. No importa la circunstancia, hay que respetarlas y hablarles con amor.


Escoger sabiamente nuestras palabras: Debemos saber cómo dirigirnos hacia ellas. Solo porque yo piense que tengo la razón no me da el derecho a decirle lo que yo quiera. ¡Somos jóvenes, así que es muy probable que estemos erróneas de todos modos! Tomemos una pausa, y hablemos con las palabras adecuadas, para poder expresarnos correctamente.


Reconozcamos que su punto de vista viene de un lugar amoroso: Nuestras madres siempre tendrán las mejores intenciones para con nosotras. Cuando estemos teniendo discusiones con ellas, respiremos y consideremos su manera de pensar. Muchas veces ellas tienen la razón; pero al ser jóvenes, no queremos aceptarlo. Así que, reconozcamos que ellas solo quieren lo mejor para nosotras. No podemos molestarnos porque alguien esté pensando primeramente en nuestro bienestar, ¿o si?

Tener discusiones con nuestras madres es muy normal. Cuando sea nuestro turno de ser madres, vamos a tener discusiones con nuestros hijos también. Por lo tanto, no seamos cegadas por el enojo y obedezcamos el mandato que nos da Dios en Su palabra. Honrar a nuestros padres, y tratarlos con amor y respeto.