Beneficios de la oración



No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.

Filipenses 4:6-7

Orar no es solo algo que hacemos cuando estamos en momento de necesidad o prueba. Al ser una comunicación directa con Dios, orar es una práctica muy importante que nos beneficia mucho. ¿Cuáles son algunos de estos beneficios?

#1 Nos acerca más a nuestro Creador

El SEÑOR, siendo nuestro Padre, el Ser que nos creó y nos amó primero, quiere tener esa relación (paternal) y cercanía con nosotros. Al orar y hablarle, experimentamos esa relación de Padre e hijo, y ponemos toda nuestra carga sobre Él. “Echa sobre el Señor tu carga, y Él te sustentará; Él nunca permitirá que el justo sea sacudido.” Salmos 55:22

#2 Alineamos nuestra voluntad con la de Cristo

Ya tenemos el entendimiento de que la voluntad de Dios siempre será mejor que la nuestra. Al comunicarnos con Él, iremos entendiendo Su plan para nuestras vidas, pediremos sabiamente y nuestras peticiones se irán alineando con Su perfecta voluntad. “No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.” Romanos 12:2

#3 Él oye nuestra oración

Al pedirle al Señor en oración, Él nos escucha y nos responde: la mayoría de las veces de maneras que no esperamos. Dios es quien controla nuestras vidas, Él es el único que hace que las cosas sucedan. Él está en control de todo. Pidámosle sabiamente y Él nos responderá. “Esta es la confianza que tenemos al acercarnos a Dios: que, si pedimos conforme a su voluntad, Él nos oye.” 1 Juan 5:14

#4 Nos fortalece

No hay nada que nos haga sentir más seguros, que saber que Dios nunca nos abandona. El creyente, cuando pasa por pruebas, tiene la seguridad de que Cristo está con él. ¡Esa seguridad y confianza no la tienen todo el mundo! Démosle las gracias a Dios diariamente por habernos escogido, y por darnos la fortaleza que sólo Él puede proveer. “Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.” Romanos 8: 38,39

#5 Nos ayuda a ser más como Jesús

En Su vida aquí en la tierra, Jesús, siempre fue un hombre de oración. Hablaba con Su Padre, y vivía en constante comunicación y comunión con Él. Nuestro objetivo, como Sus hijos, es ser cada vez más como Jesús en este lado de la eternidad. Ahora, sabemos que el único ser perfecto, que logró cumplir cada mandamiento, fue Jesús. En esta tierra no lograremos eso. Pero vivamos cada día intentando parecernos más y más a Él. “Y ustedes deberían imitarme a mí, así como yo imito a Cristo.” 1 Corintios 11:1